La cooperación puede ser tratada en dos planos: uno referido al
comportamiento individual y otro entendiéndola como proceso inducido por las
organizaciones con el fin de lograr objetivos que por sí solas no podrían
alcanzar. En base a este último, se propone la teoría de la cooperación en las
organizaciones, planteando que las personas no actúan aisladamente, sino a
través de interacciones con otras para poder alcanzar objetivos de la mejor
manera.
De igual manera, la juventud
tiene una alta aceptación hacia los movimientos sociales, como es el caso del
asociacionismo, puesto que este modelo le permite satisfacer intereses
altruistas e incidir en la transformación de la sociedad y la mejora de la
calidad de vida de la comunidad y, especialmente, de los colectivos
desfavorecidos.
Así, una asociación juvenil como
la nuestra se constituye como una forma de expresión del compromiso social
transformador de las personas que la componen y defiende su función como
estructura mediadora entre la juventud y el resto de la sociedad en su
compromiso solidario y de cooperación e intercambio con terceros.
A su vez, y como complemento a ello, no debemos olvidar la
importancia de la figura del voluntariado por su contribución a esta mejora de
la calidad de vida y a crear un mundo más solidario, respondiendo a los
principales desafíos de las sociedades que buscan un mundo más justo y pacífico,
y por su contribución al fortalecimiento de un desarrollo socioeconómico más
equilibrado en atención a la igualdad de oportunidades para todos los sectores
sociales.
Por todo ello, los
planteamientos de la asociación en materia de cooperación e intercambio son los
siguientes:
·Establecer y mantener relaciones fluidas con jóvenes sindicalistas de
otras zonas y jóvenes procedentes del movimiento asociativo para el intercambio
de experiencias, de cara a la mejora de los programas de acción que desde la
asociación se establezcan de cara a la juventud.
·Trabajar en beneficio de la comunidad, intentando dar respuesta
colectiva a los problemas y necesidades existentes en su entorno e introduciendo
cambios positivos en la realidad.
·Promover y ejercitar valores y actitudes alternativos que permitan la
construcción de una sociedad democrática, tales como la solidaridad, la
responsabilidad colectiva y la cooperación.
·Sensibilizar
sobre materias de candente actualidad y que afecten a los colectivos más
desfavorecidos, sirviéndose para ello de la cooperación con otras entidades y
organizaciones.
·Ofrecer información y asesoramiento sobre actividades que permitan el
intercambio con jóvenes de otras zonas geográficas.
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