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FEMINEIDAD DE SELENE
El
análisis de la Luna en una Carta Astral es uno de los factores
que más define las características y personalidad de la mujer.
Puede presentarse como una madre protectora, una amiga leal o
amante lésbica, también hermana confidente o simplemente
reflejo de su propio potencial de emociones que a través de
las distintas fases perfila sutilmente el mundo de estas
sensaciones volviéndola, a veces, un tanto lunática. Pero lo
más importante es que incluso domina sus entrañas, la
misteriosa cueva portadora de la vida. La Luna controla el
ciclo menstrual, la fertilidad, embarazo y parto. Cuando una
mujer da a luz la protege con su manto de plata y transmite el
mensaje a todo el Universo para que el Cosmos vibre ante el
milagro de la vida humana.
Nuestro
satélite no comprende ciertas formas, situaciones o problemas
que puedan llevar al aborto, ya que está condicionado por su
propia misión mensajera de vida. Su venganza entonces se
convierte en la peor de todas y las consecuencias a nivel
kármico las paga el planeta Tierra en su conjunto pero
especialmente la propia mujer, fatalmente condenada, a pesar
de su inconformidad, al dominio y necesidad de ser amada.
La
posición de la Luna también deja notar su influencia sobre los
pechos, funciones femeninas, receptibilidad al macho y la más
o menos incidencia de otras mujeres en su vida.
Los
estados más elevados de sus misteriosos efluvios se relacionan
con la protección, sensibilidad y amor que transmite una madre
que desea con todo el corazón a su hijo, quizás por este
motivo en la tradición cristiana se une su simbología con la
Virgen María, incluso hay muchas imágenes con una media luna a
sus pies.
Musa de
poetas e inspiración de artistas, la Luna nos ofrece mundos
desconocidos y posibilidades futuras muy benéficas para la
humanidad, tal y como puede ser la aplicación de los continuos
ciclos lunares en alimentación o en distintos planes de vida,
indicándonos de este modo una alternativa más dentro de la
medicina preventiva.
Nuestra
amada Luna sigue vagando por el firmamento transmitiéndonos
con sus destellos de luz su particular y enigmático mensaje
que de manera especialmente confidencial transmite, de una
forma más o menos consciente, a la mujer.
Una amiga
me comentó que la Luna le había dicho en sueños: "Vacié mis
mares en los pechos de la mujer para alimento de sus hijos,
mis hijos, ¡los hijos de la Luna!"...
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